Reseña: Jon Ícaro – El sanador del tiempo

¡Muy buenas, queridos lectores de CLI! ¿Me echabais de menos? Una vez más me he encontrado ausente por temas ajenos a mí. Especialmente ha sido por el trabajo, pero como sabéis, mañana presento mi primer libro y es una ocasión realmente especial para mí… espero que me disculpéis.

Día 3 de julio, comienzo las reseñas de junio. Soy el mayor desastre del mundo, no tengo perdón, pero voy a intentar subir una reseña al día esta semana para ponerme al día. Creo que voy a ser capaz, así que confiad en mí.

Y voy a alterar un poco el orden de las entradas y voy a comenzar con una ópera prima, en este caso del ya prolífico autor Jon Ícaro, cuyo espacio podéis leer aquí. Cabe decir que a este autor le conocí por este espacio, fui lector suyo durante algún tiempo, y de hecho fui lector beta de un par de proyectos suyos que, espero, algún día lleguen a publicarse. Por tanto, disculpadme si no soy del todo objetivo al analizar su obra, pero lo cierto es que no puedo evitar tratar sus escritos con cierto cariño. Así pues, hoy hablamos de El sanador del tiempo, que como ya he comentado, fue su primera aventura en la ficción, estrenándose, además, en un género complejo como es la ciencia ficción. Comenzamos.

Portada de ‘El sanador del tiempo’.

Os comento por encima de qué va: una empresa ha desarrollado una manera de viajar al pasado virtualmente, con el objetivo de curar enfermedades que han derivado en las actuales en la realidad de la narración, por lo que Poul, el protagonista, deberá encontrar al paciente cero y curarlo.

Esta obra se compone de tres actos destacados, por decirlo así. Una estructura que me ha sorprendido para bien, ya que vemos una nueva manera de estructurar una idea central, casi al modo de una colección. Que esto no os engañe, las tres se conectan entre ellas, pero también pueden funcionar de forma autónoma. Se nota que su pasión es el tema sanitario, no en vano es biólogo, porque no será en este trabajo en el que veamos temáticas relacionadas con curaciones milagrosas o con temas farmacéuticos un tanto truculentos. En ese sentido, es un autor que me parece bastante ameno porque, para los que no tenemos ni idea de ciencia, la explica de forma amena y concisa.

Sin embargo, también se atreve, en parte, con la narrativa histórica, dados los viajes en el tiempo a los que hacía referencia. Las situaciones que vemos son explicadas de forma concisa, algo que el lector no conocedor agradecerá, ya que además el tono de la narración es ágil y ameno. Quizá los personajes pecan de anacronismo: juzgan con la mentalidad actual hechos que ocurrieron en el pasado. Y este es, quizá el mayor error que se le puede achacar, no ya sólo a él, sino a cualquier persona que participe en un debate sobre un hecho histórico. No es el caso, pero por ejemplo sería injusto para Napoleón tildar su actitud bélica de fascista cuando el término ni siquiera existía en ese momento.

El autor, Jon Ícaro.

Sin embargo, es un buen ejercicio de ciencia ficción. La idea de los viajes al pasado es una idea que se ha explorado, pero no con la misma finalidad de Jon. El ministerio del tiempo por ejemplo, viajaba al pasado para que aquellos que quisieran cambiar la historia no pudiesen hacerlo, una idea fantástica que la televisión pública no ha querido o no ha sabido valorar. Aquí Jon nos presenta un status quo en el que las enfermedades heredadas de generaciones anteriores suponen un grave problema, y la manera de atajarlo es dar con el paciente cero. Me gusta mucho la idea, aunque aquí entro en contradicción, porque a la vez me parece un poco temerario por parte de los personajes acabar con dichas pandemias sin que el devenir del mundo cambie totalmente en una especie de espiral. No sé si me explico, de hecho esa es una de las complicaciones a las que se enfrentan los autores de este género.

En cuanto a los personajes, están bien construidos, se entienden sus motivaciones e incluso llegamos a empatizar con ellos. Por tanto, esta obra es muy recomendable para leer este verano, aunque tiene ya su tiempo. Es ágil, amena y breve, perfecta para llevarla a la playa o a la piscina. Podéis adquirirla aquí.

Anuncios

Un comentario en “Reseña: Jon Ícaro – El sanador del tiempo

  1. Pingback: ÍNDICE DE RESEÑAS | Contra la inercia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.